El bosque que somos
La actividad se desarrolla mediante creación de árboles y redes con materiales reciclados, representación de vínculos, movimientos grupales y conversaciones sobre cómo cada parte se conecta con las demás.
¿Qué encontrarás en esta actividad?
Una experiencia colectiva que utiliza el bosque y el micelio como metáfora para observar vínculos, diferencias, cooperación y formas de sostener a un grupo. Las producciones individuales se conectan para construir una obra común.
¿Qué resuelve esta actividad?
Puede ayudar cuando existen dificultades para escuchar, reconocer la importancia de cada integrante o comprender cómo las acciones personales afectan al grupo. Fortalece cooperación, empatía, convivencia y respeto por la diversidad mediante una actividad socioemocional colectiva.
¿Cuándo usarla?
Puede utilizarse cuando un grupo necesita fortalecer vínculos, trabajar conflictos o reconocer distintas formas de participar. También sirve para conversar sobre interdependencia y cuidado mutuo.
¿Cómo apoya el adulto?
El adulto modela una escucha atenta, evita buscar culpables en los conflictos y ayuda a observar conexiones entre acciones y efectos en el grupo. Facilita la construcción colectiva sin imponer una única forma de participar.