El jardín de las emociones
La actividad se desarrolla mediante creación artística y simbólica de un jardín en el que colores, formas, objetos y producciones representan emociones, preguntas y experiencias personales.
¿Qué encontrarás en esta actividad?
Una experiencia que combina filosofía, expresión artística y conversación para explorar emociones y reconocer que una misma situación puede sentirse de maneras distintas. El jardín permite representar lo que a veces cuesta expresar solo con palabras.
¿Qué resuelve esta actividad?
Puede ayudar cuando cuesta reconocer o expresar emociones, aceptar sentimientos incómodos o comprender que otras personas pueden reaccionar de manera diferente. Fortalece reconocimiento emocional, empatía y expresión mediante una actividad socioemocional y reflexiva.
¿Cuándo usarla?
Puede utilizarse cuando aparecen emociones difíciles, diferencias en la manera de sentir o necesidad de conversar sobre experiencias internas sin exigir explicaciones directas. También sirve para fortalecer vocabulario emocional y respeto por la diversidad de respuestas.
¿Cómo apoya el adulto?
El adulto acoge las expresiones sin juzgarlas, protege la intimidad y hace preguntas que permitan ampliar lo que cada creación significa para quien la hizo. Evita interpretar los símbolos o apresurarse a solucionar la emoción.