Compañero de calma
La actividad se desarrolla mediante creación y uso de un personaje u objeto compañero, respiraciones, identificación de emociones, conversaciones y prácticas para pedir ayuda y recuperar la calma.
¿Qué encontrarás en esta actividad?
Una experiencia socioemocional donde un compañero simbólico funciona como apoyo para reconocer lo que se siente, practicar respiraciones y ensayar formas de pedir ayuda. El recurso facilita hablar de emociones a través de un personaje cercano.
¿Qué resuelve esta actividad?
Puede ayudar cuando aparecen emociones intensas, frustración, miedo o dificultad para expresar qué se necesita para calmarse. Fortalece regulación emocional, reconocimiento de emociones, comunicación y capacidad de pedir ayuda mediante una actividad socioemocional para niños.
¿Cuándo usarla?
Puede utilizarse cuando un niño o niña se altera con facilidad, necesita apoyo para recuperar la calma o le resulta más sencillo hablar de lo que siente a través de un personaje. También sirve para practicar estrategias antes de situaciones difíciles.
¿Cómo apoya el adulto?
El adulto utiliza al compañero como mediador, valida lo que el niño o niña expresa y acompaña respiraciones o estrategias de calma. No fuerza explicaciones personales ni utiliza al personaje para corregir o controlar.