La expedición de los exploradores emocionales
La actividad se desarrolla mediante mapas, registros, preguntas, observación de situaciones, representación de emociones y exploraciones individuales y grupales sobre distintas formas de sentir.
¿Qué encontrarás en esta actividad?
Una experiencia de exploración emocional que invita a observar las propias emociones y las de otras personas como territorios que pueden ser distintos. Las dinámicas combinan registro, conversación, preguntas y cooperación.
¿Qué resuelve esta actividad?
Puede ayudar cuando cuesta comprender por qué otra persona siente diferente, expresar con claridad una emoción o tolerar la incertidumbre frente a lo que alguien más vive. Fortalece empatía, reconocimiento emocional, autoconocimiento y respeto por la diversidad emocional mediante una actividad socioemocional.
¿Cuándo usarla?
Puede utilizarse ante malentendidos emocionales, conflictos por interpretaciones distintas o cuando se quiere ampliar el vocabulario para hablar de lo que se siente. También sirve para fortalecer empatía y cooperación.
¿Cómo apoya el adulto?
El adulto acompaña con curiosidad, evita definir cuál sería la emoción correcta y protege la autenticidad de lo que cada niño o niña comparte. Ayuda a diferenciar entre observar una emoción e interpretarla por otra persona.