El laboratorio de futuros posibles
La actividad se desarrolla mediante observación de señales del presente, creación de escenarios, cadenas de causa y efecto, comparación de futuros posibles y elaboración de propuestas o representaciones.
¿Qué encontrarás en esta actividad?
Una experiencia de pensamiento sobre el futuro que parte de situaciones actuales para imaginar distintos escenarios y analizar cómo una decisión puede producir consecuencias diferentes. Los participantes comparan posibilidades en lugar de asumir que existe un único futuro.
¿Qué resuelve esta actividad?
Puede ayudar cuando se entiende el futuro como algo fijo, cuesta anticipar consecuencias o se piensa el cambio como un proceso inevitable. Fortalece pensamiento sistémico, pensamiento crítico, toma de decisiones y proyección mediante una actividad para imaginar futuros posibles.
¿Cuándo usarla?
Puede utilizarse al conversar sobre tecnología, medioambiente, comunidad, ciudadanía o decisiones cuyos efectos aparecen a largo plazo. También sirve para trabajar anticipación de consecuencias y análisis de escenarios.
¿Cómo apoya el adulto?
El adulto valida la incertidumbre, pregunta quién podría beneficiarse o verse afectado en cada escenario y evita presentar un futuro como inevitable. Ayuda a conectar decisiones presentes con posibles consecuencias.